lunes, 7 de marzo de 2011

Misceláneas de humor

"El orgulloso se devora a sí mismo", dijo W. Shakespeare. Qué mejor que reír de uno mismo, ¿no?
COMPETENCIA.
"Un joven que acaba de aprobar "Técnica Jurídica", la última materia de la carrera de Abogacía en la Universidad, entra muy entusiasmado a su casa y le dice al padre, un hombre con cuarenta de años de experiencia como abogado:
- ¡Papá! ¡Me voy a laburar al interior! ¡Me ofrecieron casa y auto en un pueblo de gente que tiene mucha plata, donde no hay un solo abogado!
- Sí, pero no vayas solo - le responde el padre -. Conseguí la misma oferta para un compañero de facultad y vayan los dos.
- ¿Pero estás loco papá? ¡Cómo voy a llevarme a la competencia conmigo!
- Jajaja... Usá la cabeza, pendejo... Un abogado solo, se muere de hambre. Dos abogados enfrentados se hacen ricos, porque cada uno mantiene ocupado al otro..."

ULYSSES GRANT
"Ulysses Grant, famoso por lo descuidado de su aspecto personal, entró a una taberna durante una noche de tormenta, para refugiarse del mal tiempo. Allí, había un grupo de abogados, conversando alrededor de una fogata. Nadie lo reconoció. Al verlo totalmente mojado, despeinado y con la ropa arrugada, uno de los letrados se le acercó, sobrador:
- Por la apariencia de este hombre, señores, es evidente que tuvo que pasar por el infierno para llegar acá...
- Es cierto - dijo Grant, sonriendo.
- ¿Y? ¿Cómo andas las cosas allá abajo? - insistió el abogado cómicamente.
- Exactamente igual que acá - contestó el presidente estadounidense -. ¡Son todos abogados, y están muy cerca del fuego...!"


INSÓLITO.
"Unos turistas recorren el cementerio. Uno de ellos se detiene a leer un epitafio que dice:
"Aquí descansan los restos de un gran abogado y de un hombre honesto".
El turista se sorprende y llama a sus amigos:
- "Vengan, miren esto... en esta tumba enterraron a dos personas..."

Fuente: 
Adaptación del libro de humor de...
- Garayoa, Jorge (1995): "Abogados y otras alimañas". Buenos Aires: de la Urraca, 1ª edición. pp 20, 33 y 34 y 80.